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¿Cuántas estrellas hay en el universo?

jueves, 28 de noviembre de 2013

¿Cuántas estrellas hay en el universo?

En alguna ocasión, todos hemos mirado hacia el cielo en una noche campestre y despejada, y nos hemos preguntado cuántas estrellas hay en el universo si a simple vista ya contamos cientos de ellas.Dada la gran distancia que nos separa de estos astros, las radiaciones estelares nos llegan con años de demora y muy débiles debido al seeing o distorsión causada por las turbulencias atmosféricas. Todo ello dificulta la tarea de censar el mapa estelar, que aún hoy presenta dificultades para los astrónomos.

Una estrella es una esfera de gas que mantiene su forma gracias al equilibro entre la fuerza de la gravedad, que contiene la materia, y la presión del plasma, que tiende a expandirla. Las estrellas no se dispersan al azar por el espacio, sino que como ya sabemos, se agrupan en galaxias. Nuestra estrella madre, el Sol, pertenece a una galaxia llamada Vía Láctea que, según los astrónomos, contiene entre 200.000 millones y 400.000 millones de estrellas.


Para obtener una cifra universal, los científicos aplican un sistema de medición similar al de granos de arena de una larga playa; realizan el conteo de las estrellas de un pequeño volumen (la Vía Láctea) y lo multiplican en función de las dimensiones y profundidad del espacio. Se obtiene así una cifra de10.000.000.000.000.000.000.000.000 estrellas. Esta es sólo una estimación, ya que obviamente no todas las galaxias tienen idénticas características, al igual que en una playa no todas las zonas cuentan con el mismo número de granos de arena.

No obstante, según una investigación reciente, las estrellas pequeñas y tenues conocidas como “enanas rojas” son mucho más prolíficas de lo que se pensaba, lo que supone triplicar el número de estrellas totales de 100.000 trillones a 300.000 trillones.



Cuentos para niños: Lucia y el espantanubes

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Cuentos para niños , para comprender la importancia de nuestro cambio de actitud para espantar la tristeza. Y aprender cómo es bueno creer en las propias ideas y que ante el fracaso debemos seguir intentándolo.
Lucía creía que cuando las personas lloraban, tenían una gran nube negra en los ojos y muchas gotas de lluvia en la mirada. Lucía pensaba que en esos casos para evitar que la gente llorase bastaba con limpiarles las nubes negras de los ojos y hacer así que no tuvieran lluvia empañando su mirada. Cada vez que veía a alguien llorar pensaba en lo fácil que seria ayudar a esa persona, simplemente espantando las nubes y limpiando así la lluvia, eliminando la tristeza que las lágrimas traían consigo.
niña sol Cuentos para niños: Lucia y el espantanubes
A Lucía no le gustaba ver a la gente triste, no le gustaba que nadie llorase. Ella que era una niña muy buena, se preocupaba cuando alguna persona estaba triste. Así muchas veces pensaba en cómo podría ella espantar las nubes negras de los ojos de las personas y hacer que se esfumase la lluvia de sus miradas.
Pensó mucho en esto, tanto pensó que se le ocurrió una increíble y sencilla idea que a nadie se le había ocurrido antes. Estaba mirando al cielo y pudo ver como el viento soplaba y empujaba las nubes haciendo que estas se alejarán del cielo azul. Ya está, pensó Lucía si hago que el viento sople las nubes negras de los ojos de la gente, las miradas quedarían limpias de lágrimas. Intentó soplar a los ojos de distintas personas pero esto les resultaba molesto y solo consiguió mover las nubes y que estas se acumularan más, creando miradas llenas de lluvia de lágrimas.
Lucía aún así no se desanimó, la primera idea le había salido mal, pero tendría que pensar otra solución mejor, no podía ser tan difícil espantar unas nubes. Y así continuo pensando, y entonces se le ocurrió otra idea, y de esta manera invento el espantanubes.
El espantanubes era un aparato muy especial, ya que no había podido alejarlas soplando, porque esto resultaba molesto, Lucía decidió crear un aparato que hiciera que las propias personas espantarán sus nubes desde dentro, soplándolas con aires de alegría que salieran de su mismo corazón, llegando a las nubes a través del aire que sale de la risa y la sonrisa. De esta forma un viento especial soplaría las nubes, un viento que sale del corazón de las personas y se escapa por la risa, soplando como la brisa suavemente las nubes de tormenta que traen la tristeza y llenan las miradas de lágrimas.

El espantanubes tenía forma de trompeta y cuando lo hacía funcionar salían de él ondas de alegre melodía que llegaban al corazón de las personas y les animaban a soplar y empujar sus nubes de tristeza.
Y así fue de esta manera y no de otra  como Lucía logro eliminar la lluvia de lágrimas de la mirada de las personas.


La historieta en Latinoamérica

martes, 26 de noviembre de 2013


Fuente: http://lainfografia.net/la-historieta-en-latinoamerica/

Cuento infantil: Capuchita azúl

viernes, 22 de noviembre de 2013

Cuento infantil para aprender a confiar en uno mismo y no rendirse ante el fracaso.

niña look 7 137x300 Cuento infantil: Capuchita azúl

En una linda casita mágica de muchos colores en lo alto de una montaña, nació y creció una niña duende chiquitita. Llevaba un vestido de hojas de flores de color azul y gorro en forma de capucha, como los de todos los duendes, también de color azul. Su nombre era Capuchita Azul. Esta niña duende siempre había estado dentro de la linda casita mágica, nunca había salido de esta casita de muchos colores.
Cuando era más pequeñita intentó en varias ocasiones salir al exterior de la casita, pero no era capaz de encontrar la puerta de salida. Esta era una linda casita, pero era mágica y en las casas mágicas las cosas son diferentes a como lo son en las demás casas.
En esta linda casita situada en lo alto de la montaña vivían otros niños y niñas duendes, cada uno con las ropas de un color diferente. Capuchita Azul podía comprobar como los demás niños y niñas duendes salían al exterior, eran capaces de encontrar la puerta y salir y entrar atravesando esta siempre que quisieran.
En cambio Capuchita Azul nunca salía al exterior de la casita mágica. Pasaba así los días sin conocer el mundo que había fuera de la casita. El mundo de fuera tenía otro tipo de magia diferente, pero también maravillosa le habían dicho a Capuchita.
Un día uno de los niños duendes, que llevaba ropas de color verde y unos calcetines también de color verde,  llamado por esta razón Calcetines Verdes, se acercó a Capuchita, que era muy amiga suya y le dijo:
-Capuchita Azul, ¿por qué nunca sales de la casita? Vente conmigo y jugaremos fuera.
Y Capuchita Azul, le respondió tristemente
-Ojala pudiera salir a jugar contigo amigo Calcetines Verdes. No salgo porque no sé encontrar la puerta, no puedo encontrarla. Lo intenté varias veces hace algún tiempo cuando era más pequeñita.
Calcetines Verdes la miro sorprendido y le respondió.
-Yo tampoco podía salir antes cuando era más pequeño, porque la puerta en esta casa mágica, donde las cosas son diferentes a las demás casas, no es una puerta sino una ventana y estaba demasiado alta para mí cuando era más pequeño. Pero ahora sí que puedo salir.
Capuchita Azul, no había vuelto a intentar salir de la casita después de fracasar varias veces en intentos anteriores. Cuando su amigo Calcetines Verdes le contó el secreto de la puerta, que no era una puerta sino una ventana, Capuchita se dio cuenta de una cosa muy importante: claro que podía salir de la casita, pero no había salido porque creía que no sabía y ni siquiera lo había intentado.
Así fue de esta manera y no de otra forma diferente como Capuchita Azul, salió de la casita mágica para jugar con su amigo Calcetines Verdes. Y desde aquel momento nunca más volvió a pensar que no podía hacer algo.

Un canguro albino (sano y viviendo en libertad)

miércoles, 20 de noviembre de 2013

A sólo media hora de la ciudad de Canberra, capital de Australia, se encuentra el Parque Nacional Namadgi
En este lugar se acaba de identificar un canguro albino de unos dos años de edad. 


Los biólogos están muy sorprendidos de que este animal haya sobrevivido durante todo este tiempo a sus depredadores: perros salvajes, zorros y águilas. 
Desde el momento de su nacimiento este animal ha sido una presa fácil para todos estos animales por su extrema visibilidad. 


Los animales albinos tienen predisposición genética para tener problemas de vista y oído. También son más propensos a contraer cáncer o padecer quemaduras solares. 
El color gris habitual de los canguros permite a estos animales confundirse con el entorno y sobrevivir. 


Los biólogos apuntan que los miembros de su familia han jugado un papel decisivo para asegurar su supervivencia con tantas limitaciones. Los canguros forman grupos con un macho dominante, varias hembras y su descendencia. Aun se desconoce el sexo del canguro albino. 


Los guardabosques del parque creen que llegado a esta edad puede sobrevivir con muchos menos problemas, su mayor preocupación ahora por el animal son los humanos, que en ocasiones realizan actividades de caza en el parque. Este canguro para los cazadores furtivos (vivo o muerto) es una pieza muy deseada. 




Estas fotografías son las primeras del animal. Hay informes de otros dos canguros albinos en este parque que aún no se han podido fotografiar.

Muy cierto...

martes, 19 de noviembre de 2013



Derechos de los niños y niñas

lunes, 18 de noviembre de 2013



16 de noviembre: Día Internacional de la Tolerancia

viernes, 15 de noviembre de 2013


«La tolerancia no significa indiferencia ni aceptación desganada de los demás. 
La tolerancia es un modo de vida basado en la comprensión mutua y el respeto al prójimo, y en la convicción de que la diversidad mundial hay que aceptarla y no temerla.»


"La tolerancia es esencial para construir una sociedad mundial 
unida en torno a valores comunes"  
Mensaje del Día Internacional de la Tolerancia (Secretario General Ban Ki-moon)
La tolerancia es la base del respeto mutuo entre las personas y las comunidades, y es esencial para construir una sociedad mundial unida en torno a valores comunes. Es una virtud y una cualidad, pero ante todo, la tolerancia es un acto: el acto de acercarse a los demás y ver las diferencias, no como barreras, sino como una invitación al diálogo y la comprensión. 

En otras palabras, tolerancia es  un componente fundamental del respeto de los derechos humanos y para el logro de la paz. En su forma más simple y básica, la tolerancia consiste en reconocer a los demás el derecho a que se respete su persona e identidad
 
La tolerancia no es un fin, sino un medio. Es la calidad esencial mínima de las relaciones sociales que permite descartar la violencia y la coerción. Sin tolerancia, la paz no es posible. Con tolerancia, es posible hacer realidad numerosas posibilidades humanas y sociales, y en particular la evolución de una cultura de paz.

Pero ¿qué es tolerancia?
  • La tolerancia es el respeto de los derechos y las libertades de los demás.
  • La tolerancia es el reconocimiento y la aceptación de las diferencias entre las personas. Es aprender a escuchar a los demás, a comunicarse con ellos y a entenderlos.
  • La tolerancia es el reconocimiento de la diversidad cultural. Es estar abierto a otras formas de pensar y a otras concepciones, apertura derivada del interés y al curiosidad, así como el negarse a rechazar lo desconocido.
  • La tolerancia es el reconocimiento de que ninguna cultura, nación o religión tiene el monopolio del conocimiento o de la verdad.
  • La tolerancia es una forma de la libertad: estar libres de prejuicios, estar libres de dogmas. La persona tolerante es dueña de sus opiniones y de su conducta.
  • La tolerancia es una actitud positiva hacia los demás, exenta a todo aire de superioridad. 

"Puesto que yo soy imperfecto y necesito la tolerancia y la bondad de los demás, también he de tolerar los defectos del mundo hasta que pueda encontrar el secreto que me permita ponerles remedio."  
(Mahatma Gandhi)

"Cuando conozco a alguien no me importa si es blanco, negro, judío o musulmán. Me basta con saber que es un ser humano."  (Walt Whitman)

"Si no podemos poner fin a nuestras diferencias, contribuyamos a que el mundo sea un lugar apto para ellas." (John Kennedy)






 
 Fuentes:  

Descubierta la galaxia más lejana jamás hallada

jueves, 14 de noviembre de 2013


El universo sigue lleno de misterios para la ciencia. Un grupo de investigadores ha conseguido medir la edad de la Galaxia z8_GND_5296 gracias al espectrógrafo instalado en el telescopio Keck, de diez metros de diámetro y situado en mitad del Pacífico, en Hawaii. Exactamente la galaxia tiene unos 13.000 millones de años, es decir, se formó cuando el universo tenía solo el cinco por ciento de la edad actual.

El Big Bang, la brusca explosión que dio comienzo a la formación del universo como lo conocemos actualmente, se produjo hace aproximadamente unos 13.800 millones de años. Y poco a poco, con la expansión del espacio, se fueron formando las distintas galaxias que conforman el universo. Pues bien, tan solo 700 millones de años después del Big Bang, se formó la z8_GND_5296.

El estudio de los investigadores de la Universidad de Texas y publicado en el último número de la revistaNature revela que la galaxia continúa transformando el gas y polvo en nuevas estrellas a una velocidad mucho mayor que la de nuestra propia galaxia. De hecho, según los cálculos de los investigadores,mientras que en la Vía Láctea se forman entre una y dos estrellas similares al Sol cada año, en la z8_GND_5296 se forman alrededor de 300 anualmente.

Como apunta Bahram Mobasher, de la Universidad de California Riverside y coautor del estudio, “al observar una galaxia tan atrás en el tiempo, podemos estudiar la primera formación de las galaxias. Y al comparar las propiedades de las galaxias a distintas distancias, es posible explorar su evolución a lo largo de la edad del Universo”.

La historia de Internet: del laboratorio a la web 4.0

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Evolución
Ya han pasado casi cincuenta años desde el nacimiento de Internet.  El ejército de EE.UU. no tenía ni idea de la que iba a suceder con la creación en 1966 de su red ARPANET. Lo que empezó como una red para la defensa frente a un posible ataque de la Unión Soviética se ha transformado en una red de comunicación que ha cambiado nuestra forma de comunicarnos, trabajar, aprender… En definitiva, una red que ha cambiado nuestras vidas: Internet.
Genis Roca, director de RocaSalvatella, establece cuatro etapas en su evolución hasta nuestros días:
  • De 1966 a 1995: estaba concebida como una herramienta para ingenieros y académicos, se entendía como un espacio técnico y de experimentación.
  • Entre 1995 y 2005: se convierte en la Internet de las empresas, del eCommerce, cuando parecía pecado mortal no tener presencia en ella.
  • En la actualidad (2005 a 2015)  estamos inmersos en Internet de las personas, con la web 2.0 como protagonista, donde lo importante es la participación.
  • el futuro no está claro pero todas las tendencias apuntan a que lo smartlo móvil y las conexiones ultrarrápidas jugarán un papel clave para la economía y el mundo digital.
Partiendo de la tercera etapa, que es el momento que vivimos, ya se vislumbra el concepto de Web 4.0.
Fue Tim O´Reilly quien definió el paso de la Web 1.0 a la Web 2.0 (2004) y acuñó este concepto. Según Margaix Arnal la auténtica revolución radica en el poder que se le otorga al usuario, consumidor y productor, en cuanto al carácter participativo en la elaboración y gestión de los contenidos en la Web 2.0 frente a  la Web 1.0 estática y de poca interacción. Este cambio se basa en dos principios: confianza radical e inteligencia colectiva. Confianza, ya que el usuario se fía del uso que se hará de los servicios, como Wikipedia, y el aprovechamiento de la inteligencia colectiva gracias al uso del software social que recoge y utiliza el conocimiento de los propios usuarios.
Innovando desde la Web 2.0 para llegar a la Web 3.0” es un artículo  muy interesante de Carreño Raigosa sobre esta transición que se está produciendo, en el que habla de la web semántica, donde se relaciona contenido y conocimiento.
La Web 3.0 permite integrar e interoperar de una forma más evolucionada, aumentando la interactividad y la movilidad. Es el mundo de Internet de las cosas, o las aplicaciones web conectándose a otras aplicaciones web.
El concepto de Web 4.0 se basa en explotar las posibilidades de la Web 3.0 en un modelo de interacción con el usuario más completo y personalizado. Así, no se limitará a mostrar información, sino que dará soluciones concretas a las necesidades del usuario. Según la consultora Paradigma, la Web 4.0 se fundamenta en cuatro pilares:
  1. Comprensión del lenguaje natural y técnicas de speech to text.
  2. Nuevos modelos de comunicación máquina-máquina (M2M).
  3. Uso de información de contexto del usuario (sentiment analysis, geolocalización, sensores.)
  4. Nuevo modelo de interacción con el usuario.
Como sostiene Raymond Kurzweil,  en 2029 el funcionamiento de la Web 4.0 sería paralelo al cerebro humano y, por ejemplo, un smartphone sabrá si su dueño llega tarde a una reunión, al tener su calendario y conocer su localización y el estado del tráfico. 

Infografía: "La web en 47 años" por Ana Siles
Infografía: “La web en 47 años” por Ana Siles

Cuento infantil : La brujita burbujitas

martes, 12 de noviembre de 2013

Cuento para aprender el valor del esfuerzo y el valor de la experimentación y el aprendizaje de cosas nuevas. Enseñamos la importancia de la creatividad.
La brujita Burbujitas, era una brujita buena, que venía de una gran familia de brujas y brujos. Todos los miembros de su familia eran grandes expertos en magia, conocían todos los encantamientos y sabían elaborar todas las pócimas del gran libro de la magia de las brujas y brujos.
La brujita Burbujitas, era la más pequeña de toda la familia. Todos querían que Burbujitas conociera a la perfección los encantamientos y las pócimas del gran libro de magia. Así que la brujita Burbujitas, tenía que estudiar mucho.
bruja volando Cuento infantil : La brujita burbujitas
Todos los días acudía a la Brujiescuela, que era el colegio donde todos los pequeños y pequeñas brujas aprendían los secretos de la magia. Después del colegio, todas las tardes repasaba los encantamientos y las pócimas del gran libro de magia. Y dos tardes a la semana iba a clases de vuelo en escoba.
Burbujitas, era una brujita muy aplicada y estudiosa. A veces le costaba un poco concentrarse, pero entonces se esforzaba y conseguía aprender los encantamientos y las pócimas. Pero Burbujitas además de ser aplicada, era una brujita muy lista y le gustaba entender los encantamientos y las pócimas;  y solía inventar nuevos encantamientos e introducir nuevos ingredientes a las pócimas.
A los miembros de su familia, no les parecía bien que Burbujitas perdiera tiempo entendiendo cosas que siempre habían sido así, y mucho menos inventando nuevos encantamientos que eran, según ellos, innecesarios. Solían reñirla cuando la veían mezclar nuevos ingredientes para lograr nuevas pócimas o cambiar palabras para mejorar encantamientos.
Aún así Burbujitas no podía evitar experimentar con la magia y probar nuevas maneras de hacer lo de siempre.
Una mañana, uno de los brujos ancianos de la familia se despertó atónito, al comprobar que se había equivocado en una de sus pócimas. Había estado elaborando una pócima que sirviera de medicina para prevenir el resfriado de las personas. No sabía cuál había sido el error. Acudieron a las puertas de su casa una a una, todas las personas que habían tomado la pócima. Después de tomar la medicina la noche anterior, las personas se habían levantado con la cara llena de manchas rojas y nariz de cerdito. El anciano no sabía cuál había sido el error al elaborar su jarabe. Delante de su puerta se acumulaban gran número de gentes, quejándose, esperando un remedio a la increíble situación.
Todos los brujos y brujas de la familia, intentaron elaborar un remedio. Leyeron y releyeron el gran libro de magia tratando de encontrar un hechizo que les sirviera para solucionar el entuerto.  Pero como esta situación no había ocurrido con anterioridad, no encontraron nada que pudieran hacer.
La brujita Burbujitas, observaba atenta todo lo que ocurría. Rápidamente fue a su habitación y repaso sus apuntes de magia. Prestando mucha atención a diferentes anotaciones y muy centrada en su tarea. De esta forma, cogiendo ideas de varios hechizos, invento una nueva pócima para esta nueva situación que nunca antes se había presentado.
Los grandes brujos y brujas de la familia, no querían que Burbujitas probara su nueva pócima. Pero dadas las circunstancias, y lo grave de la situación, no tuvieron más remedio que acceder. La brujita Burbujitas ofreció el remedio a las personas.
La gente tomo la nueva pócima elaborada por la brujita y poco a poco las manchas y la nariz de cerdito fueron desapareciendo de sus rostros.
De esta forma los brujos y brujas de la familia, entendieron que a veces es bueno hacer cosas nuevas, animaron a Burbujitas a ser una inventora de hechizos, pócimas y encantamientos. Con el tiempo la brujita Burbujitas, se convirtió en una gran bruja.

Cuentos infantiles: La historia de rayo diminuto

lunes, 11 de noviembre de 2013

Cuentos infantiles  para aprender a aceptarse a uno mismo, comprender las propias emociones y llegar a expresarlas sin dañar a los demás.
rayo Cuentos infantiles: La historia de rayo diminuto
Esta es la historia de Rayo Diminuto. Rayo Diminuto era un niño tan pequeño, tan pequeño, que todo le quedaba grande,  le quedaba grande la ropa, le quedaba grande la silla, la mesa le quedaba grande. Era tan pequeño que hasta la cama le quedaba grande. Pero Rayo Diminuto, además de ser pequeño, era muy,  muy rápido, tan veloz como un rayo, más rápido que un coche de carreras, más aún que un caballo corredor.  Podía correr y correr a gran velocidad, tardando apenas unos segundos en recorrer grandes distancias.

Ocurría que a Rayo Diminuto no le gustaba ser diminuto, y a veces se sentía mal por esto. Entonces corría y corría a gran velocidad, corría en espiral, girando en círculos, haciendo cada vez un poco más grande el círculo. Tan rápido corría que se cargaba de electricidad, de mucha electricidad, tanta que hasta el pelo se le erizaba, se le ponía de punta. Y no podía tocar nada porque le daba calambre, y se hacía daño, y tampoco podía tocar a sus amigos porque si los tocaba les daban calambre y les hacía daño.
Rayo Diminuto se sentía triste porque no le gustaba ser tan diminuto, pero cuando se sentía triste, corría y corría y se cargaba de electricidad, haciéndose daño él y haciendo daño a los que le rodeaban.
Una tarde estaba en casa triste porque todo le quedaba grande, hasta la cama le quedaba grande. Y corrió y corrió tanto corrió, tan grande hizo la espiral, que se alejo de su casa, se alejo de la ciudad y llego al bosque.
-¡¡¡Ay!!!, ¡¡¡ten cuidado!!!- escuchó Rayo- que me has hecho daño.
Rayo Diminuto, miró sorprendido hacia el lugar de donde venía aquella voz, y se sorprendió al ver una pequeña hormiga junto a él.
-Me has dado calambre-continuo diciendo la hormiga.
Rayo Diminuto, no sabía que daba calambre a los demás al tocarlos, nadie se lo había dicho. Y tampoco lo había pensado. Se dio cuenta de que sus amigos no querían jugar con él porque los hacía daño y que ninguno se lo había dicho. Rayo Diminuto miró a la hormiguita, era mucho, pero mucho más pequeño que él. Pero ésta no estaba apenada, no parecía importarle su pequeño tamaño. Y Rayo Diminuto le pregunto:
-¿Hormiguita, a  ti no te molesta ser tan pequeña?
-¿Por qué me iba a molestar?, dijo la hormiga.- La importancia y el valor de las cosas no se debe a su tamaño.
-Pero si soy pequeño hay muchas cosas que no puedo hacer. Si fuera más grande podría hacer otras cosas. Como llegar a sitios muy altos, y alcanzar lo que está colocado arriba en las estanterías.
La hormiga le respondió: Eso que dices no tiene importancia. Puedes alcanzar lo que está colocado arriba, solo tienes que subirte a una silla o a una escalera. E igualmente puedes llegar a sitios altos. En lugar de pensar lo que no puedes hacer por ser tan pequeño, piensa en lo que puedes hacer, cosas que no otros no pueden hacer.
Rayo Diminuto ya no estaba enfadado, seguía algo triste, pero ahora entendía por qué sus amigos no querían jugar con él. Pero como ahora lo sabía podía cambiarlo. Fue así como Rayo Diminuto dejó de estar triste y de dar calambre a los demás.

Los niños que aprendieron a soñar

viernes, 8 de noviembre de 2013


Texto de María Bautista
Ilustración de Raquel Blázquez

En la aldea africana donde vivía Moussa tenían un problema muy grande. En realidad, como era una aldea muy pobre tenían muchos problemas, pero uno era más grande que el resto. Los niños se habían olvidado de soñar.

Y aunque aquel era un problema muy grande, a nadie parecía importarle demasiado. Total, los sueños solo eran sueños. No daban de comer, ni protegían o mantenían limpia la casa, ni quitaban la sed. Los sueños, para todos los niños de aquella aldea, eran algo inservible e inútil.

Para todos menos para Moussa, que soñaba con soñar y solo por eso, era un soñador de primera categoría. Convencido de que sin sueños los niños dejarían de ser niños y desaparecerían, Moussa decidió irse a buscarlos. Se marchó caminando el primer día que descubrió que los niños de la aldea estaban empezando a difuminarse y a borrarse poco a poco. ¿Quién podría ayudarle a encontrar estos sueños perdidos?

Tras caminar y caminar durante varias horas, Moussa se encontró al  viento Harmattan.

- Amigo viento, por casualidad, ¿no se habrán escondido entre el polvo y la arena que desplazas en tus viajes, los sueños perdidos de mi aldea?

El viento, después de mirarse por dentro, tuvo que reconocer que él no tenía aquellos sueños.

- Pregunta mejor a la lluvia. Sus aguas lo arrastran todo y quizá por error se hayan llevado vuestros sueños.

El pequeño Moussa tuvo que esperar una estación entera hasta que llegaron las lluvias. Pero ellas tampoco sabían nada de aquellos sueños infantiles.

- Pregunta a los leones de la sabana. Quizá una noche estaban tan hambrientos que se comieron todos los sueños de la aldea.

Moussa caminó hasta la sabana y buscó a los leones que en verdad estaban tan hambrientos como le había dicho la lluvia. Por eso, a punto estuvieron de devorarlo de un solo bocado. Pero aquel niño que buscaba los sueños les dio tanta lástima que le dejaron ir, después de reconocer que ellos no se habían comido sus sueños.

- Pregunta a los enormes y sabios elefantes. Quizá su memoria prodigiosa recuerde algo.

Moussa preguntó a los elefantes que le contaron que hacía mucho mucho tiempo, los niños de su aldea soñaban sin parar.

- Entonces, ¿por qué ahora se han olvidado de hacerlo? ¿Quién nos ha robado los sueños?
- Trabajan demasiado -exclamó el elefante más viejo de la manada-. Trabajan tanto que no les da tiempo a soñar.

Moussa pensó en su aldea. Pensó en los niños que pasaban el día fuera buscando comida. Pensó en las niñas que cuidaban sin descanso de la casa y de los más pequeños. Y se dio cuenta de que el elefante tenía razón: los niños, obligados a hacer cosas de mayores, se habían olvidado de soñar.

Moussa volvió a su aldea convencido de que algo tenía que cambiar. Pero cuando llegó allí ya había cambiado algo, aunque no exactamente lo que él quería. Y es que en su ausencia, los niños que no soñaban, habían desaparecido del todo. Así que la aldea se había quedado sin niños.

Los adultos, preocupados, les habían buscado por todas partes. Pero no los encontrarían hasta que les devolvieran su capacidad de soñar. Y para eso necesitaban que algunas cosas cambiaran. Que las niñas y los niños encontraran un lugar donde aprender a leer, a coser, a pintar, a cultivar, a hacer herrería, a entender la electricidad o la mecánica.

Cuando los adultos comprendieron aquello, todo fue mucho más fácil. Crearían escuelas y talleres y un proyecto para sacar adelante estos sueños. Y a medida que iban haciéndolo, los niños de la aldea de Moussa, fueron apareciendo y aprendiendo en aquellos talleres. Como ya no tenían que trabajar, comenzaron a pensar en el futuro. En qué serían de mayores, en qué función realizarían para su pequeña comunidad, en qué le enseñarían a sus hijos y a los hijos de sus hijos. Y al pensar en el futuro, los niños, sin darse cuenta, comenzaron a soñar.

Recuperaron los sueños y el futuro. Y no dejaron de soñar nunca.


Cuento Infantil: El hada dormida

jueves, 7 de noviembre de 2013

Cuento infantil para enseñar a los niños y niñas a que con esfuerzo se pueden superar las dificultades. Desarrollar su responsabilidad y su autonomía.
hada 197x300 Cuento Infantil: El hada dormidaEn el bosque de las nubes azules, donde los árboles crecen muy muy altos, donde todo lo que ocurre es magia. En ese bosque, dentro de una cueva, en una botella, había un hada dormida. Era una de las hadas del bosque, conocida por todos con el nombre de Lluvilia.
Lluvilia, era el hada de la lluvia de colores, que aparecía con las primeras flores del año. Llevaba un vestido de pétalos azules y tenía alas de mariposa de color verde. Lluvilia era un hada buena, de esas que ayudan a la gente y hacen cosas importantes. Pero no podía hacer todo esto porque estaba dormida en una botella, dentro de una cueva del bosque.
Cuentan los habitantes del bosque de las nubes azules, que hace mucho tiempo Lluvilia, en lugar de hacer las cosas importantes que debía hacer, se quedo dormida sobre los pétalos de una flor. La reina de las hadas se enfado mucho con ella, tanto que realizó uno de sus encantamientos y la dejó dormida en una botella, dentro de una cueva.
Cuando las primeras flores aparecieron y Lluvilia tendría que haber salido con su lluvia de colores, el hada dormida despertó de su sueño. Se encontró en una botella, sin poder salir, dentro de una cueva. Todo a su alrededor era oscuridad, y sus alas no podían extenderse para volar porque estaba en una botella.
Lluvilia, se sintió triste y vacía, quería hacer cosas importantes, ayudar a las personas, llenar el bosque de las nubes azules de su lluvia de colores. Pero no podía hacer estas cosas porque estaba dentro de una botella en una oscura cueva.
Lluvilia, no recordaba porque estaba allí, ni cuánto tiempo había permanecido dormida. Comenzó a llorar. De sus ojos salían lágrimas que al igual que su lluvia, eran de colores. Lloró y lloró, tantas lagrimas de colores salieron de sus ojos, que poco a poco la botella se lleno de un líquido multicolor. Un arco iris de agua sobre el que la pequeña hada flotaba.
De repente se golpeo en la cabeza, estaba tan ensimismada llorando, que no se había dado cuenta de que sus lágrimas habían llenado la botella y de que ella estaba flotando sobre el arco iris de agua, golpeando el tapón de la botella con su cabeza.
Y entonces casi sin pensarlo, levantó las manos, y con todas sus fuerzas golpeo el tapón de la botella. Tuvo que hacer esto varias veces y finalmente, tras varios fuertes golpes, el tapón se desprendió, volando por la cueva.
Con la botella abierta, ya podía salir. Sintió un poco de miedo, ya que la cueva estaba oscura, pero Lluvilia, era un hada buena y quería hacer cosas importantes y ayudar a las personas,  y para ello tenía que salir de la botella y salir de la cueva. Se lleno de fuerza y de valor, la fuerza y el valor de la lluvia de colores y salió de la botella. Una vez fuera todo estaba oscuro, pero ahora podía extender sus alas y volar.
Agitó sus alas con energía y voló hasta que salió de la cueva. Entonces pudo ver la luz, las nubes azules del bosque y las primeras flores del año.
Había conseguido salir de la botella y de la cueva y estaba contenta. La reina de las hadas, se acerco a ella y le dijo:
-Tenías que aprender que solo tú tienes que querer hacer las cosas. Si quieres hacerlas, puedes hacerlo. El encantamiento se rompía cuando tú te dieras cuenta y lo hiciste en el momento adecuado. Si te duermes, da igual que estés en una botella, en una cueva o en una flor, no podrás hacer cosas importantes ni ayudar a la gente. Y te sentirás igual de triste y vacía que cuando estabas dentro de la botella en la cueva. La única manera de que lo aprendieras era dándote cuenta tu misma.
Lluvilia, el hada de la lluvia de colores, supo entonces que si ella quería, podía hacer todo lo que soñaba. Que solo tenía que querer y esforzarse, se había sentido triste cuando despertó, pero había aprendido que con su esfuerzo,  era capaz salir de una botella, aunque estuviera dentro de una cueva.

Cuento infantil: la fábrica de sueños

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Cuento infantil para enseñar a los niños y niñas a desarrollar su autonomía y las consecuencias de la responsabilidad de sus acciones
En un país muy muy lejano, en el mismo principio y fin del mundo hay una fábrica muy especial. La fábrica de los sueños. En la fábrica de los sueños trabajan con mucha ilusión los duendes que conocen los sueños de las personas.
Durante el día los duendes se esconden cerquita de la gente, de los niños y niñas, de los abuelos y abuelas, de los papás y las mamás. Estando tan cerca de ellos, pueden conocer bien a las personas y saber que sueños son los que les gustan a cada uno.
fabrica Cuento infantil: la fábrica de sueños
Al atardecer los duendes regresan a la fábrica, y ponen en funcionamiento las máquinas de crear sueños, introducen entonces en cada una de las máquinas las instrucciones precisas para cada persona, los datos que han recogido durante el día estando tan cerca de ellos.
Cuando llega la noche los sueños salen de las máquinas y viajan cada uno dentro de una gran burbuja que vuela por el cielo de la noche entre las estrellas, hasta llegar a las casas de las personas. Una vez allí, las burbujas entran por las ventanas, las puertas, cualquier rinconcito por el que puedan introducirse. Y finalmente las burbujas se explotan dejando libres los sueños para que entren en la cabeza de las personas que están durmiendo y éstas puedan tener dulces sueños y un descanso reparador.
Pero ocurre que en esta fábrica de sueños, todos los duendes son muy buenos, pero hay algunos duendes un poco traviesos.
Estos duendes revoltosos, un día cuando tenían que estar cerquita de las personas, no prestaron la atención suficiente, porque preferían estar jugando entre ellos. Y al llegar a la fábrica al atardecer no sabían que instrucciones tenían que dar a sus máquinas de sueños para crear los sueños de esas personas.
Así que, cómo no sabían que instrucciones dar a las máquinas, decidieron gastar una broma e inventárselas. De esta forma se les ocurrió crear sueños con monstruos, con oscuridad, con grandes garras, etc. esta idea les pareció muy divertida. Estos sueños comenzaron su viaje dentro de las burbujas hasta llegar a las personas a las que tenían que llegar.
Al día siguiente los duendes comenzaron de nuevo su labor de estar cerquita de las personas, para conocerlas y poder crear sus sueños, proporcionándoles así un descanso reparador. Los duendes revoltosos se sorprendieron al ver a sus personas con mala cara, cansadas, enojadas e irritables. ¿Qué les pasaba hoy a sus personas? ¿Por qué no estaban contentas y descansadas?
Al pasar todo el día con ellas, pudieron saber que estas personas habían dormido mal porque habían tenido pesadillas, habían soñado con monstruos, con la oscuridad, con unas grandes garras, etc. Estas pesadillas habían provocado que se despertarán en la noche y que no descansarán.
Los duendes traviesos se dieron cuenta de que su broma no era tan divertida, ya que había hecho que sus personas no descasarán. Se dieron cuenta también de que tenían que hacer bien su labor de estar cerquita de las personas y prestar atención, para poder hacer bien los sueños.
Durante todo el día estuvieron prestando atención a sus personas sin distraerse ni un momento. Al atardecer, en la fábrica de sueños, se esforzaron más que nunca para crear los sueños de sus personas. Y a partir de aquel día sus personas tuvieron siempre lindos y dulces sueños y un descanso reparador.
Y ocurre que de vez en cuando hay algunos duendes revoltosos que se distraen y  gastan bromas, haciendo que las personas tengan pesadillas.
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